Presidenta Bachelet en ENADE: “El diálogo y la construcción de horizontes comunes son esenciales para nuestra democracia”

Durante el encuentro empresarial destacó que al final de su Gobierno “vamos a entregar una economía en franca recuperación, con cuentas fiscales ordenadas y con la capacidad intacta para retomar mayores niveles de crecimiento. Las señales de recuperación están a la vista: en el empleo, la inversión y el precio del cobre, (que ha vuelto a niveles por sobre los US$3 por libra en las últimas semanas), y una mayor confianza de empresarios y consumidores”.

Hasta el centro de eventos CasaPiedra llegó esta mañana la Mandataria, Michelle Bachelet, junto al ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre; y del Trabajo y Previsión Social, Alejandra Krauss, para participar en la Sesión de Inauguración del Encuentro Nacional de la Empresa 2017, “Enfrentando un mundo nuevo”:

 

“Este año tiene una particularidad que no podemos pasar por alto. El país se encuentra en momentos de definiciones; se requieren espacios de reflexión, sobre un piso común, para contribuir a un debate capaz de levantar la mirada. Insistiré en este punto todas las veces que sea necesario, porque el diálogo y la construcción de horizontes comunes son esenciales para nuestra democracia. Como personas y organizaciones con responsabilidades y poderes sociales no podemos darnos el lujo de no escucharnos o argumentar a partir de postverdades”, dijo la máxima autoridad del país, al comienzo de su intervención.

Luego, se refirió a los consensos que considera elementales respecto de nuestras falencias y nuestras posibilidades como país, donde primero “ya no es razonable poner en entredicho, es el deber de esta generación de seguir fortaleciendo la educación, perfeccionando acceso y calidad, derechos y responsabilidades, acoplando formación con trayectorias laborales y personales, alineando vocaciones regionales con oferta educacional. Por supuesto, sé que con esto no basta para optar al desarrollo. Entonces aparece con nitidez un segundo consenso, subrayado por la mayoría de los actores: la solidez de nuestra economía descansa en que hagamos mayores esfuerzos para recuperar la confianza. La confianza entre instituciones y ciudadanos, entre representantes y representados, entre empresas y clientes, o entre servidores públicos y usuarios. Por eso Chile es hoy más fuerte gracias a la Agenda de Probidad y Transparencia”, puntualizó la Gobernante, entre otros.

“Quiero decir con total franqueza que lamento seguir viendo resistencias frente a las iniciativas para dar una mejor protección a los derechos de los consumidores. Los mercados –y Chile no es la excepción– necesitan de reglas claras y de organismos que las ejecuten eficazmente. Tolerar prácticas abusivas o el desconocimiento de las responsabilidades que tienen las empresas no va en la dirección correcta y, lo hemos visto, termina afectando a la legitimidad misma de la iniciativa privada. Chile espera de los empresarios y gremios un mayor liderazgo en la defensa del consumidor; son ellos los que deben estar en la primera línea de la defensa del mercado”, comentó la Jefa de Estado haciendo un llamado a fortalecer los derechos de los consumidores.

 

Además, recalcó la relevancia de que Chile siga profundizando su dialogo con la comunidad internacional, aun cuando “hay quienes piensan que vincular las políticas nacionales con la agenda internacional es un lujo o un capricho personal. Pensar de esa manera demuestra una perspectiva –me van a perdonar– limitada y hasta pueril del mundo que nos rodea. Porque es pensar que podemos resolver nuestros problemas sin reconocer las fuerzas actualmente determinantes, sin coordinarnos con otros y sin valorar la experiencia y el conocimiento acumulados en otros países. Nuestro liderazgo como país depende de que logremos actuar a tiempo ante un nuevo orden internacional, con riesgos apremiantes, con regímenes democráticos sometidos a presión, pero donde también surgen espacios de entendimientos y compromisos sin precedentes”.

 

Finalmente, destacó que, si bien “recibimos una economía que venía desacelerándose desde la segunda mitad de 2013, tuvimos que enfrentar el impacto combinado del fin del superciclo de precios de los commodities y el estancamiento del comercio mundial. Pero vamos a entregar una economía en franca recuperación, con cuentas fiscales ordenadas y con la capacidad intacta para retomar mayores niveles de crecimiento. Las señales de recuperación están a la vista: en el empleo, la inversión y el precio del cobre y una mayor confianza de empresarios y consumidores”.